Desde hace algún tiempo he ido guardando en una caja roja algunas historias, relatos, microcuentos y pensamientos. Algunos reales, otros imaginarios. Ahora los comparto con vosotros...
martes, 25 de febrero de 2014
Microcuento
- Llevo toda la vida buscando a alguien como tú... ¿Dónde estabas?
- Aquí, esperándote...
lunes, 24 de febrero de 2014
Buenos días, Luna
Buenos días, Luna.
Amaneces despacio,
respiras profundo,
observas en calma,
inspiras mi mundo.
Buenas tardes, Luna.
Sonries burlona,
te mecen las nubes,
lloras estrellas,
eclipsas las luces.
Buenas noches, Luna.
Acunas los vientos,
derribas mil muros,
reflejas un sueño,
alumbras los tuyos.
Buenas dias, Luna.
jueves, 31 de octubre de 2013
Sonría, por favor
La última vez que supe de mi
amiga Claudia, estaba desesperada por encontrar pareja. No concebía la vida sin
alguien a su lado. En los últimos meses había conocido a varias personas, pero
ninguna historia acabó de funcionar.
Por eso, el día que me llamó para
pedirme que nos viéramos para contarme algo importante, supe que por fin lo
había conseguido. Su entusiasmo la delató.
Cuando al fin nos vimos, descubrí
que la alegría se había concentrado sólo en su voz. Su aspecto era muy demacrado
y consumido. Su piel estaba grisácea, sus ojos apagados y con ojeras, parecía
veinte años mayor. Pero sonreía.
Él era el hombre perfecto, según
me contó. Estaban casi siempre juntos, le daba todo lo que pedía, se desvivía
por ella, no discutían nunca, por nada.
El siguiente fin de semana
quedamos los tres, para que pudiera conocerle. Claudia y yo llegamos pronto a
la cafetería de siempre y le esperábamos sentados en una de las mesas tomando
un té. “Te va a encantar, ya verás. Siempre está con una sonrisa de oreja a
oreja”, me dijo.
Cuando él entró por la puerta,
descubrí que Claudia lo había dicho en sentido literal.
viernes, 19 de julio de 2013
sábado, 15 de junio de 2013
El efecto mariposa
Se despierta de nuevo con la sensación de que ha llegado el día. “Hoy sí, habrá un cambio.” Confía ciegamente en que suceda algo, un momento especial, uno de esos momentos que nunca se olvidan. Así pasen todos los años que tengan que pasar.
Últimamente profesa una
creencia casi enfermiza en que el batir de unas pequeñas alas de
colores en algún lugar del mundo generará un cambio en su vida.
Puede que incluso ya se haya iniciado la cadena de acontecimientos
que lo provocará, sin remedio. No sabe cómo ha llegado a esa férrea
conclusión, pero tampoco le importa demasiado. “La fe no se
cuestiona”, piensa convencido.
Se levanta, se ducha y
desayuna mientras escucha las noticias de la radio, esperando que el
locutor de turno le revele que a partir de ahora, hay un antes y un
después.
En el abarrotado autobús
de camino al trabajo mira disimuladamente a los demás pasajeros.
Quizás alguno de ellos le devuelva la mirada y le haga alguna
pregunta, o le golpee levemente por culpa de una curva demasiado
cerrada y empiece una conversación.
Entra en la oficina a la
hora de siempre. Sus compañeros le saludan, comentando las novedades
del trabajo. Le convocan a alguna reunión, recibe varias llamadas,
correos electrónicos, mensajes de móvil, le hacen participe de las
conversaciones durante la pausa para la comida... Pero nada parece
diferente al resto de los días.
La vuelta a casa, a pie
aprovechando que el tiempo acompaña, es casi su última esperanza.
En cada esquina puede aparecer una oportunidad inesperada, un guiño
que le haga cambiar de perspectiva. Durante el paseo mira hacía
arriba de vez en cuando, para que lo que le caiga del cielo no le
pille desprevenido.
Revisa su teléfono móvil
por si uno de sus amigos le llama para contarle alguna anécdota
divertida, le reclama para tomar una caña o le propone el mejor plan
posible para el siguiente fin de semana.
Después de cenar y
desconectar su mente con cualquier programa intrascendente que le
brinda la televisión, decide irse a dormir. Mientras rebotan por su
mente las notas de su música favorita, recapacita sobre todo lo que
le ha ocurrido en el día, esperando que llegue el sueño y le venza
sin compasión.
Justo antes de quedarse
dormido se pregunta dónde estará esa mariposa y cuándo se decidirá
a salir volando. Y confía en que mañana sea el día…
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